La historia de Greta y Blas, dos hermanos que descubren que ser gemelos no es ser iguales.


Greta y Blas nacieron el mismo día y en el mismo nido.
Aunque muchas veces los confunden, a cada uno le gustan cosas distintas.
Juntos descubrirán que ser gemelos no significa ser iguales, sino aprender a brillar cada uno con su propia luz. Un cuento para celebrar ser uno mismo desde los primeros años.
Mismo nido, misma familia… y personalidades únicas. Así son los Rebel Twins.
Curiosa y veloz. Se sube al patinete antes que nadie y nunca le tiene miedo a lo nuevo.
Tranquilo y observador. Con su gorra al revés y su zumo, disfruta cada momento a su ritmo.
Celebra ser uno mismo: cada hermano brilla con su propia identidad.
Una historia que incluye a gemelos o mellizos de 1 a 3 años.
Formato a prueba de las manos más curiosas y traviesas, con páginas de cartón.
Personajes con carácter, color y diseños llamativos para los más pequeños.
¡Les ha encantado! Ha pasado a ser su cuento preferido. Cuando leí que una madre te dijo que se emocionó al leerlo, ¡no es la única! Gracias por hacernos sentir especiales y que todo vale la pena.
Se lo he leído antes de irnos al baño y, no sé por qué, me he emocionado. Aún 14 meses después me sigue pareciendo un sueño. Haces que todo sea emocionante.
El hermano mayor me pide cada noche el mismo cuento antes de dormir. Le está ayudando mucho a entender a sus nuevas hermanas.
Lo que más nos consultan mamás, papás y abuelos sobre el cuento.
Para los dos. Greta y Blas son hermanos que nacieron el mismo día y comparten nido, pero tienen personalidades distintas y son de diferente sexo: por eso sirve para mellizos y gemelos, según sea tu caso podrás adaptar la historia cuando se la leas.
Está pensado para bebés y niños de 1 a 3 años. El texto es breve y rítmico para leer en voz alta, y las ilustraciones son grandes y coloridas para que los más pequeños las disfruten.
Sí. La edición en tapa dura está pensada para las manos más traviesas: páginas gruesas de cartón que aguantan el uso diario, las babas y algún que otro mordisco.
Greta y Blas descubren que ser gemelos no significa ser iguales, sino aprender a brillar cada uno con su propia luz. Es un cuento para celebrar la identidad y la autoestima desde los primeros años.